La lucha de los agricultores por un “milagro” para el banano orgánico

La lucha de los agricultores por un “milagro” para el banano orgánico

La crisis de agua en Piura afecta el cultivo de banano orgánico y pone en riesgo miles de familias. Conoce la situación.

La lucha de los agricultores por un “milagro” para el banano orgánico

Corrían las once de la mañana del último 14 de octubre, era una mañana fría pero soleada y una escena se abría paso. Vestidos de morado y con el rostro cansado, una veintena de agricultores del Valle del Chira caminaba por la plaza principal de Ayabaca con una súplica clara en sus estandartes: “Cautivito, haznos el milagro del agua”. Habían recorrido cuatro días desde Marcavelica, enfrentando polvo y sol, para pedir al Cautivo lo que la gestión humana les ha negado: agua para salvar sus cultivos y sus familias. Algunos llevaban ya 70 días sin riego. “Los bananos están amarillos y tristes; ya se perdió esta generación”, me comentó uno de ellos, con la voz quebrada.

Oro amarillo: ¿Fruto de la abundancia?

El banano orgánico de Piura, ese fruto tan valorado por su calidad y sostenibilidad, sufre como nunca antes. El estrés hídrico en el campo ha hecho que la fruta no alcance el calibre, ni el tamaño ni el color necesarios para la exportación, quedando relegada al mercado local, y a precios mucho más bajos. Esta situación no solo es una crisis económica, sino una crisis humana: miles de familias, cuyo sustento depende de este cultivo, están viendo sus esperanzas secarse junto a sus plantas.

Este problema es en gran parte el resultado de años de una administración deficiente del agua y la falta de inversión en infraestructura de riego. Hoy, esta situación nos pasa la factura, y aunque las soluciones inmediatas no existen, aún podemos y debemos actuar para revertir el destino de nuestra agricultura. Las acciones necesarias son urgentes, citamos algunas de ellas:

  • Mejorar la administración y distribución del agua, priorizando un acceso justo.
  • Modernizar la infraestructura de riego para hacer más eficiente el uso de este recurso.
  • Descolmatar el reservorio de Poechos, clave para el almacenamiento de agua en la región.
  • Planificar mejor los cultivos según las capacidades hídricas de cada valle.
  • Optimizar el uso de aguas subterráneas, de forma controlada y sostenible.

No podemos dejarlo todo a nuestra fe. Que la esperanza en el Cautivo nos inspire a actuar, pero que sea nuestra responsabilidad la que nos impulse a resolver esta crisis.

Llegó el momento de hacer nuestra parte.

Manuel Aguirre
Especialista